Entrevistas

«Paranoia pop es un poco la paranoia del éxito»

Dos años después de BACH, el álbum que los llevó a recorrer Latinoamérica y todo el país a sala llena, Bandalos Chinos lanzó finalmente un nuevo LP: Paranoia Pop. En este disco, grabado al igual que BACH en Sonic Ranch (Texas, EEUU) junto a Adán Jodorowsky, la banda de Beccar profundiza el camino iniciado en BACH, dejando cada vez más atrás las exploraciones indies de los EPs “En el Aire” (2017) y “Nunca Estuve Acá” (2015). Este camino, que podría interpretarse como un repaso meticulosamente contemporáneo de la historia del pop, encuentra en el nuevo trabajo un alto grado de madurez que se escucha no sólo en la ejecución impecable, en la composición tan sensible como precisa y la sonoridad limpia y cálida sino también en la propuesta conceptual meta discursiva, teatral y autoreferencial.

La presentación oficial de del disco será el 29 de octubre en un show por streaming desde el Movistar Arena, que se podrá ver desde cualquier parte del mundo, pensado para esta ocasión donde repasarán el disco de principio a fin, con una puesta única e irrepetible y formato musical. Las entradas ya están a la venta en Movistar Arena  

Ante todo esto y porque según la encuesta su disco Bach estuvo entre los 10 discos de la década que pasó, hablamos con el cantante, Goyo Degano y el bajista, Nico Rodríguez del Poso.

+ Gamba: 10 discos argentinos de la década

Antes de hablar d ela cuestión musical, quiero que me hablen del concepto de Paranoia Pop.

GOYO: Es un poco la paranoia del éxito, en la medida de lo que para cada uno representa el éxito, y todo lo que eso conlleva. Creo que viene a partir de eso y animarnos a jugar con la ironía y otro enfoque tal vez a la hora de hablar en las canciones distinto al que veníamos laburando antes. Entonces sí, hay como la intención de bajar un concepto, que ni siquiera fue el concepto inicial. Creo que incluso se fue resignificando una vez que terminamos de grabar el disco y lo escuchamos. Al principio el concepto era «Fulnabis» y ese iba a ser el nombre del disco. Incluso pensamos hasta como a Fulnabis como nuestro Atlantis, como esa tierra perdida donde todo esta bien y era un poco bajar ese mensaje y creo que también el contexto nos llevó a resignificarlo porque vivimos en una época re contra paranoica, ¿viste?

Totalmente, y re contra pop. Una de las canciones que anticiparon fue El Ídolo, ¿para ustedes está en jaque la figura de ídolo?

GOYO: Sin dudas buscamos desmitificar esa imagen de ese ídolo inalcanzable y, de algún modo, plantear nuestra propia construcción y nuestra propia visión propia de este tiempo y de esta época de cambios en la que vivimos. No pienso que no haya que tener ídolos, ni que esté mal tener ídolos, pero sí entender que son personas  igual que uno, entonces no idealizarlas sino en tender esa parte que hay una conexión para poder hacer canciones que le lleguen a las demás personas, pero no más que eso. Y también por experiencias propias de cruzarte con tu ídolo y flashear que no está tan bueno conocerlo, como «tu ídolo es un forro», decía Charly en otra nota. Salir de ese lugar de idealizarlo que tiene que ver con una construcción anacrónica. Hoy, propia de las redes sociales, y de ese intercambio constante entre los ídolos y los fans  creo que hay una construcción más real, o al menos reo que eso es lo que se está construyendo.

El álbum cierra y abre con un feat, las dos únicas colaboraciones que tiene el disco. ¿Por qué tomaron esa decisión? 

NICOLÁS: Hay dos feats que fue algo súper orgánico y que se dio en la sesión de grabación del estudio que fue conocer a Tei She y a David Aguilar en el mismo Sonic Ranch y se dio esa especie de fogón, con un micrófono como fuego ahí en el estudio, una canción grabada con un único micrófono,  y fue el cierre entonces fue como un fogón de toda la sesión de grabación. Fue un tema que casi queda afuera, que estaba ahí y medio que armamos esa última sesión de grabación ya con las valijas hechas y que sea lo que sea. Entonces salió súper despojada la canción y salió algo increíble como cierre mágico de toda esa ornada de grabación. Además tiene ese lugar en el disco, un poco de cierre, después de Fulnabis que de explota la cabeza con los violines y todo, te da para meditar un poquito y volver a arrancar. Que después de todas las trompadas tengas un aire más fresco como para volver a empezar.

Por otro lado el feat con Louta surgió de vernos en un montón de lugares. Fue un feat bastante difícil porque hubo que buscarlo, hubo que encontrar con quien dialogar en esa canción que tiene un tomo que es como irónico, que es algo nuevo también para nosotros, como decía Goyo, hablar desde la canción desde un lugar más irónico o con un tono que no sea tan como sincero y solemne como fue Bach. Costó dar con la persona indicada y cuando nos encontramos con Louta con toda su teatralidad y con cómo él hace rato viene boludeando con todo esto de ser una estrella. Se lo toma como un lugar que es súper cómico, súper irónico, peor además lo lleva hasta el fondo y todo lo que produce lo plantea a fondo y s eplanta a donde sea con toda, y cuando dimos con él y se sumó fue increíble. Nos mandó la primer toma y ahí quedó.

+ Gamba. Bándalos que se las traen

Este disco Paranoia Pop, que por lo que me comentás, tiene mucha teatralidad, ¿tiene que ver con el show que ustedes tienen pensado presentar vía streaming? 

GOYO: En realidad lo del show vino después, como consecuencia de que el disco fuera así, de que tuviera estos colores, de que fuera tan ecléctico y vino más como una consecuencia. Lo cierto es que sí, en el Movistar Arena, el 29 de octubre, le pusimos de título al show «Paranoia Pop, el Musical» . Y eso también es propio de algo que también hacemos siempre que es primero tirar la idea y después ver cómo la resolvemos. Primero le pusimos el nombre y después le pusimos el musical, hay que hacer un musical, ¡qué vamos a hacer!  Empezamos a trabajar con Tomás Terzano, que es el director de nuestros videos, para que él también trabajara en la apuesta y en el montaje de este show y creo que va muy de la mano con lo que se generó en el disco, donde aparecen varias voces, donde aparecen distintos personajes, como pasa en el caso de El Ídolo, donde tenés la voz de el ídolo y la voz de el fan. Entonces esa cosa de teatralidad se condice un poco con lo que queremos hacer en el show del 29.

NICOLÁS: Y también con nuestras ganas de llevar toda la experiencia de tocar en vivo el disco por primera vez a algo que sea realmente nuevo y que nos una con el público de una forma particular, que no se puede dar con el vivo de siempre, de estar ahí respirando el mismo aire, compartiendo el aire con sonido y que llegue todo, entonces resignificar un poco eso y aprovechar todos los recursos del streaming, como para llevar algo novedoso y poder unirnos en esa primera fecha de lanzamiento con nuestra música en vivo de una forma especial.

GOYO: La realidad es que no plantearíamos un show así si no fuera por este contexto, en donde no puede haber gente, no puede haber público. Obviamente que es una cagada y extrañamos eso, y va a volver a suceder cuando toda esta peli se resuelva. Pero bueno, es como una oportunidad también: en el show va a haber una cruz de baile, van a haber situaciones más teatrales, cada situación vas a estar pensada como un número en sí mismo. Entonces va a haber cierta teatralidad que es algo que en Bándalos Chinos nunca habíamos hecho y me parece que puede ser algo interesante.

Me imagino que eso también va a incluir a mucha gente laburando en vestuarios, iluminación… Va a ser como una especie de ópera…

GOYO: Tal cual. Lo único que te puedo adelantar es que todo esto que va a suceder en el Movistar Arena acontece en un espacio liminal, no sabés si es el cielo o si es el infierno.

Paranoia Pop es muy diferente a Bach, ¿cómo fue la cocina de este disco?

NICOLÁS: La fórmula en algún punto fue similar a lo que fue Bach, que es básicamente armar la canción bien cruda, bien pelada, para que tenga peso propio más allá de cómo se la trate después en el estudio. Pero que esté el alma de la canción ahí bien fuerte y que le dé fuerza a cualquiera que sea el camino que tome. Pero esta vez, cuando fuimos a darle cuerpo al estudio, estuvimos mucho más abiertos a jugar, a buscar nuevos sonidos, a  no encasillarnos en fórmulas hechas por nosotros mismos. Creo que lo bueno de la música es estar vivo, es tener ese dinamismo cambiante y buscando sonidos y nuevas experiencias, y en ese sentido nos metimos en el mundo de cada canción, por eso revivió mucho eso de paranoia, una cabeza medio paranoica, que no sabés donde estás parado y de repente te levantás en un mundo de rock ochentoso de Marshalls y estadios enormes como en MI Manera de Ser y al rato estás en Fulnabis, en una tierra sombría, con los violines que te atormentan. Entonces nos dimos el lujo de trabajar mucho en el estudio y Adán Jodorowsky tiene la facilidad de encontrar la música antes de que esté, pero básicamente el esquema fue similar al de Bach.

Hace unas semanas Nathy Peluso sacó el disco Calamabre y la acusaron de «apropiación cultural» , ¿creen que existe tal concepto en la música?

GOYO: Yo te voy a decir dos cosas que opino: por un lado voy a parafrasear a mi amigo personal, el Nico y le voy a agregar un comentario a su cita y que es, «si uno hace las cosas con respeto, las cosas son del mundo», entonces no la juzgo a Nathy por eso que la critican de hacer «apropiación cultural»; por otro lado también por el hecho de haber estado viajando en estos últimos dos años en países de Latinoamérica que era impensado, me hizo dar cuenta que se borraron algunas fronteras . Por lo menos en el círculo que nos movemos, en el rango etario que nos manejamos tengo esa leve sensación de que se empiezan a borrar esas fronteras y esos viejos prejuicios quedan a un lado, y siento como una hermandad más colectiva a nivel latinoamericano. Te diría que es válido lo que dicen de ella, pero yo no creo que sea apropiación cultural… qué sé yo, es argentina. Además me la sube que, al mezclar tanta data, logra que no sepas de donde es. Como que te genera una cosa que es de acá, es de allá y puede ser de todos lados. Eso le da una libertad gigante, como que la gente le tiene un poco de miedo a la libertad.

«Para vos lo peor es la libertad», decía Luca y Louta, en Paranoia Pop, lo cita cuando dice «No sé lo que quiero pero lo quiero ya». O sea, calza justo con el concepto de la paranoia pop.

Totalmente. Esa frase calza justo y tiene mucho que ver con esto que decís de la paranoia de querer y quererlo ya, y también estos tiempos que vivimos, en donde hay poca paciencia para construir un proyecto cultural donde todos tenemos la necesidad de que todo suceda ya, y viene por ese lado esa mirada crítica e irónica de esa secuencia.

Por Santiago Ramos

Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Mas vistas

To Top