Entrevistas

Palo Pandolfo repasa 30 años de música

Acostumbrado a convivir amablemente con su pasado pero siempre atento a transformarse, Palo Pandolfo repasa más de 30 años de Canciones Esenciales a bordo de El Vuelo del Dragón, una plataforma en vivo con destino final de Box Set para Coleccionistas conformado por CD + DVD + memorabilia de todos estos años.

En la misma se comprueba la vigencia de un repertorio tan vivo como cuando suena en la radio Ella Vendrá al lado de Morel, historia y presente para reconocer himnos populares en la rítmica contagiosa de Estaré o entender la matemática del dolor en los versos de Sangre. Tal com alguna vez lo expresó, pasado y porvenir se reducen al presente».

El Nacimiento del Dragón se gestará a lo largo de nueve meses, con tres Temporadas. La primera de ellas se alumbrará en todas las Plataformas Digitales el próximo 5 de Octubre, con las siete primeras canciones de las 19 que integrarán todo el Proyecto (Paloma, Rosario en el Muro, Galáctica,  Antojo, Estaré, Virgen, Tanta Trampa).  En diálogo con Gamba, el propio Palo Pandolfo repasa su prolífica trayectoria.

Vas a repasar tu obra en El Vuelo del Dragón en  tres actos, dvds  que vas a grabar en nueve meses, ¿cómo surgió esta idea? 

Se trata de un disco en vivo que le pusimos El Vuelo del Dragón y recorre mi repertorio. Viste que en los shows en vivo yo sumo repertorio. Nunca dejé de tocar con Los Visitantes temas de Don Cornelio y despsués con diferentes agrupaciones que armé en el siglo XXI  fui sumando temas de Los Visitantes. Esto es un gran show en vivo tocado con mi banda , La Hermandad (este va a ser el tercer disco de la Hermandad -Hicimos Esto es un Abrazo en 2013, después en el 2016 salió Transformación-) y ahora hacemos un disco en vivo con La Hermandad: Mariano Mieres en guitarra, Gerardo Farez en teclado, Alito Spina en bajo, a la cual se le suma Federico Gil Solá en batería y Matías Ruíz en percusión. Ambos tocaban conmigo en el 2000, 2001 y 2002…

Sí, en A Través de Los Sueños, me acuerdo de esa formación. Este año Federico Gil Solá tocaron en Pétalos…

Claro, hicimos unos shows allá. Algunos shows salimos con Gil Solá, otros Martín Ruíz en batería. Tenemos como dos número 1 de la persución y de la batería para ir desarrollando todo este producto en vivo.  El vivo es el vivo y el disco es el disco, ¿no? De todas formas es un disco en vivo grabado en un concierto y tiene un salvajismo y una contundencia infernal, con la banda asentada, con años de ruta y de alguna manera hicimos los clásicos que siempre venimos tocando y sumamos un poco más de repertorio, sobre todo de Los Visitantes y también de Don Cornelio. Temas que decís, «hoy hacemos estos tres y «la vez que viene hacemos estos dos». Esta vez pusimos todo eso y un poquito más y también un tercio del disco fueron canciones que se fueron grabando en el siglo XXI, como Virgen que lo grabamos justamente con Federico Gil Solá en el disco A Través de los Sueños, después está Canción Cántaro de El Ritual y temas de Transformación, como Reflejo o Galáctica. Es un disco en vivo que abarca desde el 1985 al 2015, por eso le pusimos El Vuelo del Dragón, como una referencia al Horóscopo Chino que me tocó nacer y, de alguna manera ver ese recorrido, tiene un poco de retrospectiva y un poco de presente también.  Es un show en vivo que tiene esos clásicos que quedaron…

¿Cuáles son los cortes?

Bueno, ahora sacamos Estaré como primer corte con Onda Vaga de invitado, no hay muchos invitados en el disco, son pocos. En este caso está Onda Vaga con la base nuestra, me parece contundente, estamos bastante contentos y es interesante decir para mí, desde mi punto de vista, que es el tercer disco que hacemos con la compañía S Music de Alejandro Varela, que ya había sido mánager mío en el 96-97. Nos montamos todos juntos en este proyecto de 19 temas y audiovisual porque son seis cámaras, grabado con estudio móvil. Es muy muy linda la mezcla. Vamos a ir subiendo de a un video en vivo, o sea que tenemos material para meses para ir moviendo las redes. Estamos haciendo un laburo tremendo, subiendo tema por tema, video por video, porque cada tema tiene un tratamiento diferente.

«Pasado y porvenir se reducen al presente», dice una frase tuya y esto en cierta forma va por ese lado y además este tema de los video va de la mano con lo que ocurre actualmente con la música, se consume lo musical pero también se consume lo visual. 

Sí, justamente ahora estoy en un estudio de un amigo de acá de la zona oeste de Buenos aires y estamos laburando, mezclando, haciendo una producción artística. Estamos mezclando el disco de un conocido y él hace un mes cuando vino acá, me dijo «estoy viendo unos temas de Youtube y estoy escuchando la música a través de los videos», me dijo él que es un nerd, que es un pibe de la tecnología y me impactó que él me lo diga. Entonces, estamos escuchando algunas cosas modernas y desde la plataforma de Youtube. Eso que vos decís, lo vas a tener en el teléfono, lo vamos a compartir al hartazgo por todas las redes…

¿Sos de usar mucho las redes?

Yo soy más activo en Twitter y también algo de Facebook y también en Instagram. Hace muchos años empecé en Twitter, fue mi primer red social que le di un poco de bola y, de alguna manera, poder subir a las redes material audiovisual de canciones grabadas de alta calidad. Me gusta la idea de poder alimentar las redes con canciones, con arte, perdón por las ínfulas, pero digo, con algo artístico. A todos nos gusta ver la foto del chabón que te gusta o la mina que te gusta. Te gusta la vida privada aunque digas que no.

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Tenés  todo un equipo para meterle al disco en vivo…

Es momento de decir, «dale, poné ahora la quinta, andá para adelante» y vamos todos a apoyar el disco que es nuestro hijo. El disco en vivo es enfermante porque es redentismo puro, es la impronta del segundo. A mí que me gusta un poco el salvajismo, me siento contento.

Sí, tenés ese grito primal. 

Hay mucho grito primal porque es como un año duro y de desgaste y estamos como «ahhhhh». Igual hay temes que merecen o necesitan ese grito. Uno siempre quiere cantar bien y cuando escuché el material en bruto fue duro y después empezamos a mezclar y mezclar, pero se conservan las voces en vivo.

Decías que es un momento duro, ¿a qué otro momento lo compararías? 

Me parece interesante porque yo estoy por firmar contrato con la compañía, hasta ahora es todo de palabra porque tenemos mucha onda. Me acurdo cuando éramos la banda de Don Cornelio y una gente que tenía un sello discográfico nos pidió que firmemos un contrato. O sea, la compañía nos vino a buscar a nosotros porque nos iba bien en vivo a los Don Cornelio y en Los Visitantes pasó exactamente lo mismo en 1992. Cuando se disolvió don cornelio yo pensé: «el negocio del rock no es para mí», yo tenía otros laburos y armamos Los Visitantes para tocar, tocar, tocar y ensayamos tres veces por semana, tocar, enloquecer, ponernos del orto y ahí nos vino a buscar una compañía para decirnos, «loco, queremos que firmen contrato», y ahora Alejandro Varela me vuelve a decir lo mismo y apuesta por mí. Casi que lo tomo como una tercera oportunidad, yo pensé que una segunda era improbable y una tercera me parece utópico.

¿Cómo ves en retrospectiva los dos primeros discos de Don Cornelio y la Zona? 

Fue una experiencia transformadora. Soy muy fanático de Patria o Muerte, me gusta mucho. Si tuviera que mostrar un solo disc mío, mostraría Patria o Muerte. Si bien prefiero mostrar Transformación que es mi último disco y me gusta mucho, peor Patria o Muerte me parece bestial, demasiado honesto y descontrolado, pero encausado. No sé cómo decirlo, una cosa anarco autodestructiva, pero en un disco bien compuesto, ensayado y grabado. O sea tiene una fe tremenda.

Después vienen Los Visitantes que es una de las primeras agrupaciones en mixturar géneros latinos con el rock. que influencian a bandas que vienen después… 

Ahí te comenté algo del principio de Los Visitantes hace un rato. Yo me sentí frustrado con el negocio del rock, «Es re careta», pensé. Entonces seguimos en Los Visitantes por amor al arte puro. Había una fiebre compositiva, componía mañana, tarde y noche, componía caminando por la calle temas como Golondrinas o Clavel , y no había teléfonos ni grabación, entonces tenías que acordarte la canción durante horas y anotar la letra en un papel y llegar a tu casa y grabarla. De toda esa experimentación surgen los ritmo afro-criollos, de la raíz africana de Buenos Aires y de toda la provincia de Buenos Aires y también de otros lugares de Argentina donde hubo esclavos de África mezclado con lo criollo, mezclado con los ritmos de los pueblos originarios más los ritmos italianos y españoles, más ritmos rusos y franceses. O sea, todo lo afro-criollo, que es nuestra música porque está todo atravesado por eso. El tango, la milonga, el candombe son de raíz africana, lo mismo la chacarera tiene áraba aymara. Esta música de ancestros ocurrió en los 90’s en esta fiebre compositiva. Quiero decir, surgió sola en ese vómito compositivo.

Claro, ahí aparecen estas canciones de La Salud Universal, Espiritango… 

De Espiritango sobre todo y de Maderita…

En Maderita ya profundizás más… 

Es casi más folklórico que tanguero, pero igual tiene valses, tiene cumbia. Sólo que Maderita tiene como una producción más industrial, lo otro era más artesanal. La primera parte de Los Visitantes es más artesanal y la segunda es más industrial.

Recién me comentabas que no podías vivir de la música, que tenías que hacer otros trabajos. ¿en la segunda parte de Los Visitantes vos sí ya podías vivir de la música? 

En la primera parte ya pude empezar a vivir de la música.  En Los Visitantes grabamos el primer disco, para eso yo tuve que pedir licencia en el trabajo que tenía, pero no me dieron la licencia. Entonces durante 15 días a la tarde dejaba mi puesto de trabajo en las manos de un compañero y me iba a grabar un disco. Entonces el gerente -que era francés porque era una empresa francesa- me citó y me dijo: «Pandolfo,  lentes o música»- ellos vendían lentes de óptica- y yo le dí la mano y me despidieron por grabar un disco. Eso era La Salud Universal y dije, ¿que hago con esto? Yo tenía una fuerza de laburo infernal, yo tenía una oficina de expedición a mi cargo y me indemnizaron los franceses porque todavía no estaban las leyes de flexibilización labora…

¿No habían empezado esas leyes aún?  

Fue justo en ese momento, al año. Entonces me indemnizaron por el año y medio que estaba, que era poco, pero para mí era un montón de plata y con esa energía me puse a hacer mánager y relaciones públicas de Los Visitantes y de la compañía que era Trípoli Discos y desde ahí hasta ahora no paré.

Después, a principios de siglo, te encargaste de arremeter lo que terminó siendo un colectivo de solistas muy copados con Gabo Ferro, Lisandro Aristimuño, Alfonso Barbieri, Tomi Lebrero, Pablo Dacal… 

ABAJO LA ENTREVISTA COMPLETA

Por Santiago Ramos para GAMBA.FM

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