Entrevistas

«No hay que dejar que el ego se interponga en la obra»

Dante Spinetta acaba de editar Niguiri Sessions una especie de tiny desk dividida en dos partes de cuatro canciones cada una. Allí el artista da muestras del  poderío que tiene su banda con Matías Rada en guitarra, Matías Mendez en bajo,  Axel Intrioni en teclados, Pablo González en batería y Carlos Salas en percusión. Estas sesiones fueron grabadas durante el pasado verano en un club de suhi e intentan reflejar esa intimidad de la banda, que toca mientras elaboran los platos típicos japoneses. Para conocer más acerca de esta grabación, como también los planes del músico, los 25 años de Chaco, el sampleo de Eminem al Flaco y las nuevas generaciones es que tuvimos un rica y extensa charla con el Dante.

Solés contar que cuanto tenías 14 años, eras muy flaquito, fuiste a tocar con Divididos a Cemento y unos cabeza te pegaron una piña y te dijeron que hagas rock and roll. Pasaron los años y ahora el hip hop manda. Siendo vos un referente del género decidiste ir contra la corriente y grabar un disco de soul, funk y rock en vivo, ¿por qué decidiste hacer esto y cuál fue la idea reflejada en estas sesiones? 

No es que tengo una necesidad de ir contra la corriente, ni creo que estoy yendo contra la corriente. Creo que mis shows en vivo son más así, están más ligados al funk, mismo también las canciones urbanas, con una banda en vivo se funkerizan todas. Es así porque también los músicos que me acompañan son durísimos tocando eso y sos una especie de motor humano. Hay una conexión muy linda y pasan a sonar diferentes los temas. Para mí, la música más allá de los estilos es música, trato de no encasillarme porque me siento también como un músico libre en ese sentido. También de no autoimponerme leyes en la música. Cuando lo he hecho, que capaz me he mandado como mucho tiempo en una movida, hay algo de mí que no se siente satisfecha del todo. Soy una persona que creció con el rock argentino, obviamente en casa con toda la movida de artistas de acá, pero también con la movida de Prince y de todo el rap: Tupac, toda la vieja escuela hasta lo nuevo. Pero creo que mi lugar en la música tiene que ser consecuente con cómo crecí y cómo soy. A mí me gusta todo, puedo hacer temas cumbieros con Damas Gratis y Mala Fama, como tengo también, y de golpe hacer canciones con Duki o Julieta Venegas y de golpe grabar con la Filarmónica de Praga para Soltar, para mí está todo bueno. Algo que me pasó que cuando comencé a crecer y a viajar por el mundo, ya en mi adolescencia viendo bandas de salsa, de hip hop, de rock fue descubrir que me fascina el hecho de la música en sí. A los estilos los veo como limitadores, yo no puedo tener un límite en eso. Me gusta cambiar de formas.

En ese cambio de formas es difícil de encontrar el criterio para tocar (saber cuando hacer silencios, saber cuando meter solos, etc.) ¿Cuándo descubriste tu criterio musical?

Eso es escuchando música y también entendiendo la canción y dejando el ego de lado. Por saber algo no lo vas a hacer en todos lados: «Che, voy a hacer un solo de viola en todos los temas» , creo que hay canciones que no necesitan de eso. Eso es respetar un poco el concepto de la canción o lo mejor para la canción, que puede ser lo mejor o no algunas veces. Pero creo que no hay que dejar que el ego se interponga en la obra. Cuando el ego se mete, generalmente destruye mucho. Una cuota de ego está bien, pero muchas veces en el arte algunos se pasan un poquito y se creen superhéroes. Y creo que eso atenta un poco porque empezás a pensar desde un lugar que hay mucho del egoísmo y de una guerra constante entre sentirte o no algo superior. El ego destruye relaciones y canciones también. Así que me parece que es bueno bajar un cambio y saber que algo puede estar bueno pero en una canción no va porque no queda con lo que el tema pide. Creo que ese también es el trabajo del productor. Lo he ido adquiriendo porque ya hace casi 30 años que hago música. O sea, es mucho tiempo de escuchar, aparte me considero un alumno constante del sonido. En esta cuarentena estoy escuchando música constantemente y volviendo a aprender de los maestros: re-escuchando todo Prince, Stevie Wonder, Spinetta, el funk de Ohio Players, el soul de D’Angelo… escuchando a los duros aprendés también. Entonces cuando vos te las empezás a creer que te las sabés a todas, ahí cagaste. Nunca te las sabés todas, siempre hay que ser un alumno y estar en constante aprendizaje y ahí vas mejorando.

Escuché que estás muy copado con la salsa, ¿qué te aportó este género? 

En el próximo disco voy a meter algo salsero, seguro. Tengo ahí un par de canciones que ojalá las pueda encaminar, pero son bastante salseras. Yo soy muy fan de la salsa de Puerto Rico: Héctor Lavoe, Willy Colón, Roberto Roena. Es terrible cómo cantan y el nivel de musical, improvisación y cómo tocan todos, son una máquina realmente. Cuando tenía 16 años vi por primera vez una banda de salsa en vivo en una gira con IKV y era muy chico y no estaba metido en eso, pero reconocí enseguida ese soul. Era como ver una banda de funk también, tenía ese power ahí y me voló la cabeza. Después apareció en Coolo un poquito, cuando aparece esa salsa en el medio del tema. Todo el verano estuve escuchando salsa y nada más. Creo que hay unas cosas increíbles con unos cantantes increíbles, es un código diferente que también te abre la cabeza a otros ritmos, a otras formas de cómo vas a cantar. Y hay canciones mías que si las agarraras y las hicieras salsa, serían un gol también. Por ejemplo imaginate Mi Vida en versión salsa.  Para mí es una pendiente tener una salsa sonando como salsa. La voy a hacer capaz en este disco.

En tu banda tenés a Matías Rada y a Pablo González que venían de los IKV, ¿cómo elegís a los músicos que te acompañan? 

Hay algo que se da que es como la mística que se genera cuando tocás con alguien. Hay una energía. Generalmente somos músicos que tenemos muchos gustos en común, con el funk, con el R&B, el soul, el pop. Entonces cuando yo lo escuché tocar a Axel dije: «Quiero que este flaco toque» y el justo estaba con otro proyecto. Entonces no puse otro tecladista hasta que él pudo. Nos pusimos a hablar y nos dimos cuenta que una de las bandas favoritas de ambos es Mint Condition, que es una banda que no conoce nadie. Entonces dijimos: «ya está. Si entendiste esa forma de tocar es porque está». Entonces esa clase de conexión que se determina que la banda se vaya armando. Lo mismo con Pablito (González), Pablito es una bestia tocando y aparte de tocar la bata no sabés como toca la viola; Matía Mendez es un bajista que es una pared, es demoledor y ya nos vamos dando cuenta cuando empezamos a tocar que se da esa conexión. Creo que he tenido la suerte de tocar siempre con músicos grandiosos. Y esta formación que tengo ahora es con Mati Rada en guitarra, que es el mejor violero que hay… son pibes que son unas bestias y que a medida que fuimos tocando: el show que hicimos en Córdoba, el Niceto que hicimos a fin de año acá en Buenos Aires nos fue uniendo cada vez más y generando también esa conexión de que cuando arranca la chispa todos estamos en ese mismo camino.Eso quiero que en el próximo disco esté también, seguramente van a grabar todos ellos. Tengo un seleccionado letal para generar unos audios letales. También está Said en la consola, Saga es quien mezcló el disco, Saga está en los shows en vivo tirando las bases y es quien me graba en el estudio todo el tiempo y entiende mi audio. O  sea que hay un team re groso que es de acá para adelante.

¿Por qué decidiste grabar las sesiones en un club de sushi? 

Yo quería hacer como una especie de tiny desk , ¿viste? Era como, «che, boludo: grabemos la banda ahora porque estamos sonando re zarpado», a esto lo empezamos a pensar en diciembre. Yo se lo cuento a la gente de Sony, los de Sony se re coparon, empezamos a laburar todos para el mismo lado. Al principio estaba la idea de hacerlo en una tintorería porque iba a sonar bien con toda la ropa ahí colgada y poner las planchas antiguas atrás, pero estaba comiendo con otro grupo de amigos en este lugar Nare, que es un sushi increíble y yo había pensado en hacerlo ahí, pero dije: «Es muy chico» , entonces un amigo me dijo que haga un show en vivo ahí, a lo que yo le dije que no entramos. De ahí Fede, un tremendo sushiman, me dice: «probá hacerlo, capaz entran».  Entonces en la semana fue el sonidista a chequear y sí, entramos apretados pero entramos. Bueno, hagámoslo ahí de cabeza. Fue esa mística de hacerlo todos apretados. Tocamos cada tema tres veces, para el video sí se pudieron hacer la múltiples tomas del tema, pero el audio es una sola versión y no se hicieron regrabaciones.

Me gusta que en el tema Olvídalo con Julieta Rada, mientras ella canta metés un toque de baile…

Sí, a mí me encanta bailar. Por una cuestión del lugar, que estamos tan ajustados y no podía bailar mucho, capaz en vivo me saco más. Pero  bueno, Julieta Rada es una artista del carajo y tiene dos discos muy buenos. Es una artista que está creciendo muchísimo y siempre que podemos hacer algo lo hacemos porque además es un ángel, la voz que tiene, la energía. Me encantó en el video cómo está ella y se ve el hermano también la familia unida: Los Rada que también son como los Spinetta, son como familias de la música. Esa sensación de que hay cosas familiares me gusta porque me hace sentir en casa.

Hablando de familia. En La Nueva Generación te vi con Vera, Los Perras, los Usted. En ese festival predominó el trap y tu hermano Valentino fue uno de los precursores del hip hop con Geo Ramma, ¿por qué creés que no se lo toma tanto como referente?

Valen es realmente una bestia en la música. Él eligió su camino también y está grabando una música increíble y en algún momento se va a copar en sacarla. Valen es una bestia como artista, yo siempre lo admiré mucho como hermano porque es un rapero de la puta madre y un productor y músico tremendo. Toca el piano de la puta madre, hace los beats. El disco que sacó «Cuando se Abra Cada Palabra» es un discazo. Creo que hubo algunas cosas injustas en la historia, por ejemplo el segundo disco de Geo Ramma no salió porque la compañía decidió no sacarlo cuando tenía terminado el disco. Creo que es un eslabón perdido en el hip hop latinoamericano porque era un disco funk finísimo hecho de la puta madre, con músicos de la puta madre y no salió y eso fue muy doloroso en ese momento. La compañía tenía el mastering y no podíamos hacer nada al respecto, después la banda se separó. Mi hermano es un capitán de lo urbano. También en la calle es una leyenda por cómo rapea.

Hace poco se cumplieron 25 años de Chaco, ¿qué te generó ese disco y cómo lo ves en perspectiva?

Chaco es un álbum que para nosotros es… nosotros veníamos de Fabrico Cuero, Hornos Para Calentar Los Mares, la banda había crecido pero Chaco es el que rompe todo y nos deja salir para el mundo, después de Chaco todo cambió. El lapso de Chaco está unido al MTV Unplugged, que vino pegado y ahí empezamos a abrir todo América y empezamos a tocar desde Estados unidos para abajo todo el tiempo y fue una locura lo que pasó. Nosotros veníamos dándole y tratando de que pase algo, pero bien: «Va a pasar algo dentro de algún momento» y lo de Chaco fue de un día para el otro. Salió Abarajame y fue como una explosión y no teníamos ni contrato discográfico en ese momento, nos habían devuelto el contrato. Por eso sale el disco con Gigoló Productions, nuestro sello. Entonces, cuando sale el disco explota y ahí nos quieren firmar de nuevo, pero bueno ahí tuvieron que ponerla y armar un plan largo: «Che, boludo queremos Latinoamérica, tenemos que empezar a funcionar ahí», y de golpe  llegamos a México y teníamos teatros de 5 mil personas sold out, dos funciones y vendían vasitos de tequila con nuestras caritas. Entonces nos dijimos, «¿qué pasó?» Me acuerdo que vivía con una novia en la casa de ella, no tenía un mango casi porque tenía la plata para lo básico y de golpe empezamos a vivir bien y a viajar, fue una locura eso. Pero bueno, fue un momento donde arranca la movida. En Chaco nos damos cuenta tanto Emma como yo y juntos como IKV  que éramos mestizos del sonido. Chaco representa la apertura musical de mezclar temas como Abarajame y Hermoza From Heaven que de alguna manera eso me marcó siempre a mí. En Chaco arranca ese mestizaje, de darnos cuenta que éramos mestizos del sonido, que ya está, esto es lo que nos tocó a nosotros: de dónde venimos, la música en español, la música en inglés, el rap, el rock es lo que somos. A partir de ese momento entendimos que éramos eso cada uno por su lado y junto como banda también. Por eso para mí Chaco tiene tanta importancia porque, de alguna manera, es la misma bandera que sigo llevando hoy: la bandera de la libertad, de armar mi propio camino y que me sigan los que tengan ganas y yo súper feliz de que me está acompañando un montón de gente y que la movida crece cada vez más.

¿Qué edad tenías ahí?

Tenía 18 cuando salió. Chaco es un disco fuerte y Versus, que  es el disco que viene después, también, yo tenía 20 años y nos montamos en una producción, hicimos un disco fuerte, con una producción de puta madre hecha Los Ángeles, lo mezclamos en Nueva York con una orquesta grande, después en un estudio de California re zarpado . Nos empezamos a dar gustos, está Wah Wah Watson que es uno de los guitarristsa que inventó cómo tocar en el funk prácticamente. Nos dimos el gusto de estar mezclando y que al lado esté The Roots mezclando. Era zarpado estar justo en el momento y el lugar donde se generaba toda la movida musical que nos gustaba. Fue re groso ese comienzo Versus, Chaco y Leche. Es la trilogía de IKV más zarpada.

En el mundo del rap y el hip hop hay algo que se usa mucho que es samplear las cintas. De hecho hace poco Eminem tomó un fragmento de Amame Petiribí, de Pescado Rabioso o A Tribe Called Quest hizo lo propio con Ruido de Magia de Invisible, ¿podrías explicar cómo son esos procesos? 

Te avisan, no es que aparece de golpe la canción y quedás colgando. Shady Records se comunicó con nosotros porque sabían quién era el autor. Mi hermana (Catarina), que maneja la movida de la música de mi viejo, habló, le mostraron la canción, nos pareció que estaba ok y para nosotros está buenísimo que se dé toda la vuelta, que Pescado Rabioso termine en Eminem, uno de los raperos más grosos del mundo.  Era como una vuelta re loca y nos pareció que estaba bueno. Bueno  no sólo ese tema, también Omar Rodríguez de The Mars Volta también lo sampleó o A Tribe Called Quest que me pareció más zarpado porque escuchar Q Tip y Phife Dawn con una base de Invisible es un flash. volviendo al sampleo de Eminem, estuvo re bueno, aparte salía Un Mañana (Ya No Mires Atrás) tres semanas despsués. Así que fue un momento Spinetta único. Para nosotros, que papá esté sonando con cosas nuevas y frescas es re groso.

Supongamos que vos tenés que usar un sample ahora, hay muchos disponibles gratis y también hay cintas que hay que pagar. ¿Cómo es ese proceso?

Yo si uso sampleos, uso sampleos legales. Yo no uso pedazos de canciones de otros artistas, en general. Lo hice para Pirámide, por ejemplo usé un sampleo de Los Destellos, que es una banda de cumbia peruana muy rara, mi banda favorita de cumbia. Entonces me conecté con los autores. Yo tengo una editorial que se llama  Warner Chapell y ellos pidieron el permiso para que yo pueda usar y obviamente tienen parte de la autoría.  Ellos cada vez que suena la canción ganan su plata también, igual que cada vez que suena la de Eminem nosotros también ganamos. Es así, el autor mantiene un porcentaje, vos arreglás eso. Eso es más técnico, pero en general no uso pedazos de sampleos de otras canciones.

¿Qué te gusta de lo último que salió, más allá del Duki con quien grabaste?

Usted Señálemelo, Juan Mango sacó un disco solista que está tremendo. Atenti con el disco que va a sacar mi hermana Vera Spinetta. Ta muy groso el disco de mi hermana Vera. Urbanos hay un montón, Wos, Duki, Ca7riel, Paco Amoroso, el Neo Pistea que es un genio. Hay un montón de artistas grosos: Nathy Peluso mata, ¿argentinos no? Hay una nueva generación muy copada, son muchos.  Internacionales, me gusta mucho Rosalía, es una bestia, otro nivel. Me cuesta que se me vengan nombres encima, pero hay mucha música loca. Hay que estar ahí muy atento para la música, creo que las redes nos permiten conectarnos y descubrir talentos de músicas de todos lados.

Por Santiago Ramos 

 

 

 

 

 

 

 

 

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