Música

Los 10 mejores discos internacionales de la década

A continuación la lista de los 10 mejores discos internacionales de la década según la encuesta realizada. Es probable que puedas coincidir o no, pero seguro que escuchaste a muchos de estos álbumes. Random Acces Memories de Daft Punk se lleva el primer puesto por una gran ventaja, mientras que AM de los Arctic Monkeys ocupa el segundo lugar, sobre todo por la elección de la escena cordobesa, ya que ese disco pegó fuerte en nuestra ciudad porque fue presentado en el Orfeo Superdomo. Por otra parte Frank Ocean es el único artista en meter dos discos en el Top Ten.  Vale destacar que el hip hop se impuso, pero también hubo lugar para la psicodelia indie de Tame Impala y para un clásico, el legendario  David Bowie. El gran ausente es Kanye West, que obtuvo muchos votos, pero en discos diferentes y así ninguno pudo llegar al top ten.

1- Random Acces Memories, Daft Punk (2013)

Por Toño Tellez

Una vez recibí una invitación para viajar a Buenos Aires a ver un show del tour de Daft Punk. Por lejos la mejor gira de la década anterior. Un set de 29 canciones componían el set donde mezclaban todos sus temas e incluía en el cierre una versión de Music Sounds Better With You de Stardust. Todo ese agite se convirtió al tiempo en el primer recital, o al menos del que yo tengo memoria, en ser grabado y editado por internet en colaboración entre todos los fans. El DVD Alive fue hecho gracias a que se solicitó que todos enviaran grabaciones hechas con los rudimentarios celulares que había en la época. Con ese DVD, que después pasó a ser un CD y finalmente se subió al actual Spotify, finalizó un época que nos trajo esa trilogía de Homework, Discovery y Human After All, donde consolidó ese sonido tan particular para un momento de la música donde todo nos parecía nuevo. Un día, en el año 2013, recibimos una máscara de cartón donde se podían ver ambas máscaras de los personajes de Guy-Manuel y Thomas. Nadie entendía nada, pero nos emocionaba saber que era una clara muestra de que se venía un nuevo material de la banda. Pero esa emoción de ver y escuchar de nuevo a los robots se diluyó un poco al escuchar el primer adelanto de 15 segundos que mostraron al mundo, sobre todo porque no era claro si se trataba de un fake o de un tema real. Hubo en años anteriores varias muestras que nunca resultaron ser reales y en este caso la estética y el sonido tampoco eran muy similares a los que veníamos escuchando. ¿Guitarras funk? ¿Soul? ¿Dos integrantes nuevos? Nadie entendía nada. Un adelanto en Coachella de ese mismo video pero en versión ampliada finalmente nos aclaró qué era, quiénes eran y de qué se trataba.
Entendimos entonces que las guitarras eran de Nile Rodgers, la voz de Pharell Williams y, en efecto, eran ellos dos tocando instrumentos reales, muy lejano a lo que era nuestro noventoso- electro-vocoder-manga-animé sonido favorito. Debemos ser honestos, no fue lo que esperamos. Pero tampoco fue algo que nos molestó. Qué contradictorio todo. La cuestión es que al momento en que se lanzó el CD corrimos todos a comprar una copia. El diseño del disco es impecable. Resultó ser un gran regalo para hacer a alguien que quisieras mucho.
En resumen, no vamos a hablar tema por tema del disco, eso ya lo tenemos instalado en nuestras mentes y en nuestros oídos. La masividad que lograron con este material los trajo a un mundo de personas que jamás habían escuchado nada de ellos. Si hay parodias de tu canción es que se trató de un éxito. Una vez más los Daft Punk cambiaron todo. Cuatro de sus cinco temas más escuchados en Spotify son de este disco, en el tercer puesto se mete tímidamente One More Time de Discovery. Ahora, a casi ocho años de distancia, seguiremos esperando que venga esa nave que los transporta y nos traiga a los robots con nuevos sonidos para hacernos delirar unos años más.

2- AM, Arctic Monkeys (2013)

Publicado en septiembre del año 2013, el sexto disco de los Arctic Monkeys es el que los hizo populares en América (en su Inglaterra natal ya eran los sucesores de Oasis), de hecho lo presentaron a sala casi llena en el Orfeo Superdomo de la ciudad de Córdoba. Dentro de la discografía de los monos, AM es el disco más variopinto con una sutil mezcla de hip hop, r&b, pop y glam encubiertos en su propia impronta rockera. Ross Orton, y Josh Home fueron aliados fundamentales para lograr el sonido de este disco que tiene en el riff de Do I Wanna Know?  y el rhythm and blues de Arabella dos muestras cabales de su potencia creativa.  El propio Alex Turner definió a esta obra como «un beat del doctor Dre con un corte de pelo a lo Ike Turner galopando por el desierto en una Stratocaster».

3- Currentes, Tame Impala (2015)

Desde el arte de tapa, donde se puede ver como el aire o el líquido se desliza entre los objetos, el disco ya nos aproxima a un cambio: Tampe Impala dejó de lado lo barroco, tanto en efectos de sonidos como en instrumentos, para llegar al pop grande y simple. Todo esto a fuerza de grandiosas melodías y con algunos destellos de la psicodelia que ya venían mostrando. Kevin Parker dio muestras de su poética más personal y logró penetrar en la identifcación del público. Con este disco los australianos terminaron de consolidarse como  una de las grandes bandas del siglo XXI.

4- El Mal Querer, Rosalía (2018)

En tiempos en que el mundo de la industria y la crítica musical vaticinan el fin del formato álbum aparece este disco de Rosalía para patear el tablero y decirnos que es posible hacer una obra maestra. Inspirado en una novela del siglo XXIII, titulada Flamenca, El Mal Querer es como una biblia sobre las relaciones tóxicas, un guión con tendencia feminista y quizá la mejor combinación que se haya dado en la historia entre el flamenco y el pop. El más claro ejemplo es la canción de Aquí No Sales. A todo esto hay que sumar la voz de la catalana en estado de gracia y su eterna y vieja juventud de apenas 26 años. El futuro ya llegó.

5- Black Star, David Bowie (2016)

Publicado el mismo día que el cumpleaños de su autor (8 de enero) y dos días antes de su muerte, Black Star es un disco tan oscuro como aleccionador sobre la vida y la muerte. Además de poner al artista nuevamente en los primeros puestos del ránking mundial, esta obra resulta vanguardista porque pone en el centro del foco a los video-canciones tan en boga por estos años. Con Lazarus, salido un día antes del disco, el propio Bowie marca el rumbo y ahora es algo que hacen todos los artistas. Como dijo el Indio Solari, «tiene un gran atrevimiento estético».

6- To Pimp a Butterfly, Kendrick Lamar (2015)

El hip hop es el meollo de la música mundial y dentro de ese género To Pimp a Butterfly es fundamental. En esta obra, Lamar decide bajar línea pesada sobre la religión, la discriminación, la industria musical y hasta su propia identidad en una conjugación muy compleja de rap con narrativa de ópera. Si la movida de Bristol tuvo al jazz en uno de sus vértices, el disco de Kendrick reemplaza ese acercamiento por unas bases de pop sideral para hacer de las suyas con rimas de altísimo nivel.

7- Channel Orange, Frank Ocean (2012)

La conocida «música negra» encontró en Frank Ocean un pilar fundamental para reinventarse gracias a este disco. La obra fue concebida en medio de su confesión de amor por los hombres, algo poco habitual en este género musical. Y claro, las canciones son historias de desamor con un tratamiento musical sofisticado y detalles como que fue grabado con equipos originales de la década del 60 y cada canción fue compuesta según el orden que luego ocuparía en el disco. Channel Orange es el principio de la música que hoy domina en el mundo.

8- Blonde, Frank Ocean (2016)

El segundo disco de Frank fue un intento de navegar por dos mares muy grandes: uno de The Beatles y otro el de Beasty Boys y, aunque resulte difícil salir ileso de ese intento, Frank lo hizo de nuevo. Beyoncé, Kanye West, Kendrick Lamar, Lil B se pusieron a disposición para meter sus talentos. Además de las letras afiladas,  hay un uso extraordinario de las bases, donde conviven el dream pop, la electrónica, el R&B y la acústica. Si querés entender qué pasa con la música del siglo XXI, tenés que escuchar las texturas de esta obra genial.

9-Everyday Robots, Damon Albarn (2014)

El creador de Blur y Gorillaz busca, experimenta y luego ejecuta. Este disco debut en solitario es casi la suma de sus proyectos, con la suficiente lucidez para encarar lo que la canción pide. En este caso Damon bajó varios cambios, encontró respuestas en la música ambient y en las baladas. Todo bajo la atenta mirada de Brian Eno.

10- Why My? Why Not, Liam Gallagher  (2019)

Si al mundo le hacían falta canciones, fue cuestión de que Liam tomara las riendas y entregara esta nueva joya. Para la orfandad que dejó Oasis es casi perfecto, como lo es para los fans de la movida de Manchester y para aquellas personas que postulan la frase: «malos tiempos para buenas canciones».  Gemas como Once, Meadow (dedicada a George Harrison) o Shockwave nos remontan a la gran época de himnos mundiales. Está claro que no es nada nuevo para la música mundial, pero las canciones siempre mandan.

Por Santiago Ramos 

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