Entrevistas

«Con algo que llegue al nivel de un papelón de Les Luthiers ya estoy hecho»

Liniers

Cuando Ricardo Siri Liniers salió de la soledad de sus historietas y empezó a compartir escenario con Kevin Johansen, jamás se imaginó que en el escenario se iba a lucir tanto como en sus ilustraciones. Fue de la mano de su consagración popular, cuando empezó a escribir tiras diarias en La Nación y se convirtió en el gran referente del humor gráfico. «Un intelectual aniñado», lo definió Andrés Calamaro cuando Ricardo hizo el arte de tapa del disco La Lengua Popular. Asimismo, sus Agendas Anuales son un clásico y cada uno de sus personajes forman parte de la cultura argentina contemporánea.

Pasaron los años, Liniers se cansó de la ciudad y emprendió una nueva aventura, la de irse a vivir a un pequeño pueblo de Estados Unidos rodeado de nieve, arroyos y osos. Este cambio de rumbo llegó en el mismo momento en que se decidió hacer un nuevo espectáculo junto al ilustrador chileno Alberto Montt y la química entre ambos surgió inmediatamente. Esta sociedad ya visitó La Docta con alto impacto. De esta manera, el próximo sábado 21 de abril vuelven a Córdoba para presentar su nuevo espectáculo llamado Stand up Ilustrado en el que mientras uno hace monólogos, el otro busca complicidad con el público. Ahí aparecen sus personajes, fluye un diálogo en el mejor sentido de la palabra (ida y vuelta y lo que está en el medio) y también prevalecen sus características con peso propio: ironía y humor ácido. La cita será el próximo sábado 21 de abril a las 21 en el Salón de Actos de la UNC (Pabellón Argentina, Ciudad Universitaria). Ante esta inminente visita, tomamos contacto con Ricardo Siri Liniers y surgió esta charla macanuda.

¿Qué les dejó la primera experiencia de gira con Montt

La primera fue que lo disfrutamos mucho. La verdad es que, cuando los dos subimos por primera vez al escenario, no sabíamos ninguno de los dos si lo íbamos a disfrutar, si lo íbamos a sufrir, si la gente iba a exigir que le devolviéramos el dinero y, por ahora, todos nos dejaron quedarnos con la plata. Los dos trabajamos en nuestras tiras solos y ahí te metés muy en tu propio mundo, mientras que cuando estás jugando con alguien, por ahí te lleva por otros caminos que si estás solo no te metés.  Siempre  uso el tenis como comparación: cuando uno juega al paredón sabés a dónde te estás tirando la pelota vos mismo, pero cuando estás jugando contra otro, la pelota va para cualquier lado de la cancha… y Montt es como Federer.

¿Cómo son esos camarines? ¿Cómo fluye el humor? 

Lo lindo de Alberto es que lo que pasa arriba del escenario no es muy diferente a lo que pasa abajo, los dos nos reímos mucho. A mí me ha pasado de  estar en el camarín contándole algo a Alberto y se está muriendo de risa, entonces le digo: «Vamos a hacerlo arriba» y lo terminamos haciendo. Entonces hay mucho de eso. Cuando hacemos giras o nos toca en algún lado lejano es algo que disfruto porque me hace reir mucho.

¿Considerás que hacen humor popular? ¿Cuál es el termómetro que tenés para decir, «esto le puede gustar a todo el mundo»? 

No, no tengo la menor idea. De hecho es algo que no hago porque no tengo la menor idea qué le puede gustar a todo el mundo. Hay una frase que odio, que es típica del mundo televisivo  «a nosotros nos eligen» o «nosotros estamos haciendo algo para la gente», ¡¿qué sabés quién es la gente?! La gente mira las cosas que ve por televisión por morbo, no porque los eligen. La gente elige ir a ver Les Luthiers al teatro. La gente de la televisión es algo que te aparece ahí y la gente lo mira por morbo. Yo no hago eso. Creo que la televisión muchas veces está mala, justamente, por tratar de que todo el mundo esté contento. Por eso hay que hacer lo que a uno mejor le sale y a quien le guste lo va a agarrar; y al que no, irá a buscar otra cosa.

Una vez lo escuchaba a Marcos Mundstock de Les Luthiers que decía algo así como que los chistes que se dicen en un ámbito privado no son universales y ponía como ejemplo una vez que intentó hacer en público algo personal y el resultado había sido un papelón.

¡Qué maestro! Igual pago plata para pasar cualquier papelón de los que pueda haber pasado Les Luthiers, ya con eso estaría hecho. Con algo que llegue al nivel de papelón de Les Luthiers ya estoy hecho.

¿Estás viviendo en Estados Unidos?

Estoy viviendo en Estados Unidos desde hace un par de años. Nos fuimos justo antes de que elijan a Donald. Estoy viviendo en un pueblito muy chiquito en el medio del bosque muy lindo. Es una pequeña experiencia, queríamos tener una aventura familiar, medio Robinson Suiza. La idea era irnos todos a algo bien diferente a Buenos Aires y encontramos este lugar. Hay una universidad de historieta que nos invitó ahí y es una aventura.

Una aventura que les está llevando dos años…

La idea siempre era que no fuese una vacación larga, que sea algo más profundo. Supongo que estaremos uno o dos años más y después nos volveremos. Pero la verdad es que estamos disfrutando mucho justamente por eso, porque es tan diferente a Buenos Aires. Es un lugar donde nunca pensé que iba a vivir: tenemos como cinco meses de nieve, es algo que al dibujante que tengo adentro le hace bien tanto liquid paper.

¿Te encontraste con otro tipo de peligros que no hay en Buenos Aires? 

Tenés osos que de repente se meten a las casas de la gente. La otra vez se metió uno a la casa de un vecino y la discusión era si lo mataban o no. Algo diferentes a los problemas que uno puede tener en Buenos Aires. Hemos descubierto que no hay lugares donde uno va a estar tranquilo 100 %.

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En la obra, ¿se meten a conversar con ustedes sus personajes? 

Sí. A Alberto se le dio últimamente por dibujar va Olga con una genitalia excesiva. Es algo muy divertido, sobre todo porque yo no sé si Olga es varón o mujer y Alberto pareciera saber que efectivamente es hombre. Es algo que no me preguntó. Él decidió que Olga es hombre.

En algún momento hiciste artes d etapa para unos discos, ¿hay algo en el tintero? 

Esas son cosas extras que a uno se le van cruzando en el camino y hace. Hice varias tapas de libros, tapas de disco, algún que otros póster de película, la tapa de las revistas. Entonces siempre, cuando algo me llama la atención, digo, «acá me puedo divertir un rato».  Discos últimamente no, voy a ver si convenzo alguno. Ya con Calamaro y Kevin está bien. Alguna vez le hice una tapa a Lisandro Aristimuño, ¡qué más puedo pedir!  Me he dado unos gustos demasiado gigantescos.

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Por Santiago Ramos para GAMBA.FM

Stand Up Ilustrado: sábado 21 de Abril a las 21hs. Las entradas anticipadas con descuento ya están a la venta en todos los puntos Eden a $ 350 + $25. Además, habrá descuento para estudiantes y jubilados (20%) en boletería el día del evento. 

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