Entrevistas

El mundo fantástico de Luis Alberto Spinetta

El mundo fantástico de Luis Alberto Spinetta

Hoy se cumplen cinco años de la desaparición física de el Flaco y también de su paso a la inmortalidad a través de su inconmensurable obra y cada una de sus palabras, aunque hayan sido dichas al pasar, son complementos a su personalidad. El mundo fantástico de Luis Alberto Spinetta es su obra artística inagotable en la cual impregnó un sello distintivo a muchísimos géneros para terminar constituyendo su arte en un género en sí mismo, difícil de imitar. Para recordarlo, si bien primero están sus canciones, desde Gamba tomamos una entrevista que nos dio en el 25 de agosto del año 2005 en momentos previos a un show que vino a ofrecer a la, por entonces, Vieja Usina (actual Plaza de la Música) de la ciudad de Córdoba. Por esos días Luis tenía fresco el EP llamado Camalotus y ya había ultimado su disco titulado Pan. Aquí nos brinda detalles se su obra, nos comenta cómo se viven los momentos previos a salir a escena, nos caracteriza a su público, nos acerca a su literatura preferida y nos inmiscuye en su extraordinario universo. Spinetta, inédito para Gamba.

¿Con qué finalidad salís al escenario?

En vista al acrecentamiento que observan en mi rostro tengo que ir a tocar cosas re contra buenas, es la única que me cabe. La banda suena muy bien.

¿Cómo son los momentos previos a salir al escenario y con el paso del tiempo como ha ido cambiando eso?
A veces estoy nervioso; como voy a estar hoy, pero todavía falta para que venga el nervio final. Cuando ya estás al borde de subir, sí. ¡La adrenalina que da eso!

¿A esos momentos los vivís con los integrantes de tu banda?
En los últimos momentos sí. Ahora está cada uno en su habitación. Llegado el caso, cuando estamos al borde de subir al escenario, nos encanta saber que tenemos todo bajo control. No hacemos tipo fútbol americano, pero dentro de todo sabemos que estamos haciendo ese mismo ritual de manera más suave.
Luego de los Socios del Desierto y del disco Silver Sorgo en tus presentaciones en vivo comenzaste a incluir temas de Spinetta Jade. ¿Esta banda, está armada más a lo Jade?

En todo caso lo que se hizo con Jade era un proyecto en la búsqueda por ahí de éste, porque no vamos hacia atrás. Hay que sumarle el tiempo y saber que aunque refleje eso, es porque estoy intentando hacer otra cosa, y eso es lo nuevo, entonces no pienso en Jade. Si cada vez que hago un cambio estilístico me voy a poner a pensar a que me hace reflejar…más bien me compro un lago y me reflejo en él.

¿Cómo ves a la juventud, a la gente que te va a ver a tus conciertos que consume música de rock?
Viene mucha gente linda, que le gusta mi música. Hay otra que está más contagiada de lo social, entonces se siente reflejada más masivamente por las bandas masivas. La gente que yo veo que es joven y va siguiendo mi trabajo, es la misma gente linda a la que yo le canto, aunque le canto a todas. Hay gente que por ahí se encuentra contigo porque en realidad era un show multitudinario e iba a ver otra banda; y bueno al «flaco» le tiene respeto y lo aplaude. Otra cosa es la gente que te va a ver al show como el de hoy, es más como una especie de legado. La gente que lo va a ver a Luis lo hace por el legado de lo que quiere decir mi música y para transmitirlo a sus hijos, hermanos y eso. Ocurre con gente que no es tan joven, un flaco de mi edad que viene y me dice: «loco, mis hijos te escuchan, mis tíos te escuchan, hasta el perro te escucha…», le digo, “los vas a dejar sordos a todos” (risas).
Pero bueno, yo trato de estar muy preparado para poder brindarme como corresponde en eso, como poder llegarle a la gente nueva con buena música, no pretendo ninguna otra cosa.

Los nombres propios de mujeres con los que titulás algunas de tus canciones, ¿son dirigidos a personajes reales?
No, en general son productos de mi imaginación, pero como siempre es lindo cantarle a la mujer, hay que encontrarle otro nombre. Por ejemplo, estoy terminando de grabar un disco nuevo que no sé si se va a llamar Espuma Mística (Finalmente conocido como Pan) y hay un tema justamente que se llama “Espuma mística”, pero hay otro tema que se llama «Proserpina» que es un nombre de mujer también, pero no se trata de una novia o una novia imaginaria; sino Proserpina es la diosa de la fertilidad en la tierra, la que nos provee las cosas tan impresionantes que podemos producir en nuestro suelo. «Argentina y Proserpina, un solo corazón», le prodiga. ¿Viste esas diosas griegas que tienen como un cono de mar que le brotan uvas? es la prodigación. Las semillas, los árboles, los comestibles que provee la naturaleza, esa es Proserpina. Ahí se da el caso que es un nombre de mina, pero que no tienen nada que ver con un amor imaginario.

¿El cambio de músicos tiene que ver con una especie de renovación en tu música?
En todo. Es algo espiritual, porque tenés que conocer a otra persona, por lo tanto es un desafío espiritual, entregarse al otro, entenderlo. Es muy importante involucrar un juego espiritual. Pero obviamente significa un trabajo. Ahora vengo con Sergio Verdinelli (actual baterista de Andrés Calamaro) después de haber estado mucho meses con Judurcha(Cristian). Por suerte esta banda ahora se estabilizó, aparte del estrés de algo que no cuaje y vos decís: “perdí un poco el tiempo y el flaco también, y eso que es un maestro”, «se toca la vida el loco». Es por otras cosas que tienen que ver con lo espiritual, como decía antes, que son la que se tienen que dar, Y ahora tengo esta posibilidad con Sergio Verdinelli, Nerina Nicotra y Claudio Cardone, que ya grabamos este disco.

A lo largo de tu trabajo se ve un poco reflejado algún tipo de lecturas (en cuanto al concepto de la lírica), ¿Qué lecturas te acompañan en este momento?
Leo todo lo que puedo, en el sentido de deseo. No es que tengo que leer por obligación, en general me gusta mucho hacerlo, pero no siempre te encontrás con lo que querés leer. Por lo tanto leo todo lo que puedo de lo que me gusta.
Últimamente lo más lindo fue un libro de Jorge Luis Borges que se llama Arte Poética, son unas conferencias. Es una lección de poesía que no se puede creer. Una lección de escribir poesía, obviamente tenés que sentir vos como propio todo lo que él propone. No es que es un manual de como se escribe, ¿OK?, pero es increíble las cosas que te dice, cosas que no conocías en absoluto y decís: “¡ah!”. Siempre los libros más geniales, siempre condicen con eso, inclusive los libros muy geniales después de años de haberlos leído volvés a ellos y todavía conservan una sorpresa, o algo que te perdiste en la lectura tres o cuatro.
Estaba leyendo un libro de George Bataille que se llama La Literatura y el Mal, elige a diez escritores para hablar de una cosa vital que es la literatura por un lado, capaz de crear el mal. Con la literatura pasa algo con eso, porque estremece. Pero a la vez esta el éxito: todo lo otro, el mundo chato, no es el mal de cachavacha, el mundo chato, el mundo fofo, un mundo sin estructura, ameboide, informe que es un mundo donde la literatura puede pasar. En primer lugar se lo dedica al Conde de Lontrebon, después sigue por supuesto Artaud, Rimbaud, Williams Blake, Sade, Jaen Jenet… y lo hace en un librito que si alguien le gusta la literatura, te lo fumás como un Parliament. El otro día lo agarré y leí algo y “¡boom!” es un ñoqui acá (en la cara).

¿Tenés una etapa reflexiva después de leer un libro?
No. Cuando lo estoy leyendo es cuando lo reflexiono, después lo pienso, pero no tengo el mismo criterio. En cambio cuando lo leo lo puedo leer una vez, dos veces, 20 veces para decir “¿ lo entiendo o que creo que lo entiendo, o capaz que no entiendo un jocara? Por ejemplo, me pasa mucho con los libros de ensayos de literatura, por ahí hay libros que están escritos de una manera complicada. Hay que cazarle la onda para ver cómo pensás todo eso vos con tu mentecita argentina de ver como llegas a eso. A veces uno le agrega lo que…

Lo que te está pasando también a vos.
Claro, exacto… siempre; no es que a veces. Perdón me equivoqué yo. Siempre él está metiendo lo que vos sentiste de eso, más lo que no sabes.
Por ejemplo agarrá a la autora de Cumbres Borrascosas, Emilie Bronté es una autora que tuvo una vida muy sufrida, parece ser que era bellísima y a la vez vivió virgen, como en un erotismo. Eso es en la literatura y el mal de George Bataille, te enseña filosofía, literatura y te hace pequeños trazos de la vida de estos locos que elige. Es un libro que es como un DVD…, lo mismo que los libros de Carlos Castaneda: son imprescindibles.

¿Para Los Árboles tuvo algo que ver con Carlos Castaneda?
Bueno, yo hice unas referencias a eso pero simplemente para alertarlos poéticamente de algunas cosas, por ejemplo… para sumar datos para los que les interese, no para teorizar tanto,
sino para divertirse. Para bienpensar, para seguir pensando otra cosa.
Al final no dije…

Nos fuimos por las ramas…

Sí… Bueno en Para los Árboles había esa referencia a que en el arte de ensoñar que propone el mundo de los antiguo guerreros Toltecas. Ellos desarrollaron técnicas sensoriales que desconocemos, que se perdieron; pero todo un linaje de individuos, que se pasó el conocimiento de boca en boca, lo siguió experimentando hasta nuestros días. Que continúa desde aquel entonces hasta ahora en su camino de guerrero.
Eso ya de por sí es muy poético, porque habla de hombres predispuestos a sobrevenir en tiempo, de perdurar en el tiempo. ¡La misión y la energía en torno a prevalecer! Entonces dice que algunos ansiosos inexpertos se equivocaron las coordenadas de los mapas del soñar y se convirtieron en árboles. Porque según Castaneda, dice que a esos brujos le enseñaron, que contrariamente a lo que podrían establecer las leyes de Darwin o de los estudios de antropología, nos parecemos más a un árbol que a un primate.Entendamos lo que él quiere decir, que los árboles reflejan el mismo, el mismo tono que reflejan los hombres. Los árboles y los hombres reflejan una luz amarina que los diferencia de todos los otros seres que tienen sus propios colores.Según Castaneda son bandas de emanaciones.

¿Y eso que los brujos realizaban, son lo que se pueden conocer en el mundo occidental como milagros o algo parecido?
No porque ellos no tratan de eso.

¿Y en la capacidad de sensibilidad?

Sí, pero en la expansión sensorial que les permite un mundo que no conocemos, ¿me entendés? No, no es permitido que se abra la llave perceptiva para poder realizar eso. Esos tipos, que son los Naguales, que es un linaje. Tipos que primeros fueron sacerdotes jesuitas que aprendieron de un indio. Algunos eran buenos, otros fueron malos… aunque fueron exitosos y lograron sus experimentos, algunos fueron malos. Carlos Castaneda ha sido considerado un Nagual, cuya misión era expresar, tratar de explicar como era ese arte. Entonces lo que es alucinante es que dice que algunos de ellos se equivocaron y se convirtieron en árboles y quedaron vibrando en una frecuencia muy parecida a la de los árboles, en esa unión de luz, es todo energía el mundo, no es un mundo carne y hueso, es energía. Cosa que no puedo explicar ni yo, ni nadie, pero cuando leés los libros, anda todo en el aire.

Por Guillermo Romani y Santiago Ramos

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